¿Seguridad? El "Plan México" , o la guerra casi perdida

Estrategia Anti-Crímen. Rocha
A fin de reforzar sus exitosísimos operativos contra el crimen organizado [que como hemos podido ver los mexicanos, han traído a nuestro país seguridad, al tiempo que desterrado por completo el flagelo de la violencia], el gobierno federal, a través de su comandante en jefe, un señor chaparrito, peloncito y de lentes, ha decidido poner en práctica dos nuevas estrategias, a cual más contundente e inobjetable:

a)Creación –vía democrático decreto- de una fuerza especial de élite (conformada por militares) para dar respuesta contundente a la violencia del crimen organizado y así restaurar el orden.

b)Negociación (que suena más a imposición) con el gobierno estadounidense de una “iniciativa regional de seguridad”, que no es otra cosa que la versión mexica del Plan Colombia. Es decir, un plan para combatir al narcotráfico conforme a las prioridades estadounidenses (al poner en marcha un operativo destinado al ataque de la producción y comercio ilegal de la cocaína, lo que se pretende es atacar el síntoma no la causa, pues se están ignorando las causas de la creciente adicción a las drogas por parte de la sociedad estadounidense, dicho sea de paso, el primer consumidor de cocaína y drogas heroicas en el mundo).

[El Plan Colombia opera hace más de 7 años -en su tiempo fue apoyado por el gobierno de W. Clinton pues con el se pretendía “matar dos pájaros de un tiro”, por un lado atacar la creciente adicción de los gringos hacia la coca y otras drogas y por otro, disminuir el poder de las FARC. Siete años después, los resultados no son tan alentadores como pretenden hacer creer sus promotores. Según la Oficina Contra las Drogas y el Crimen de la ONU, los sembradíos de hoja de coca en Colombia, Perú y Bolivia aumentaron 8 por ciento, lo que implicó que en el primer país, la superficie cultivada creciera 6 mil hectáreas, para alcanzar 86 mil. Por su parte, Amnistía Internacional y Human Rights van más lejos al señalar que:

“los resultados han sido peores en el campo de los derechos humanos, pues se ignoraron las causas históricas, económicas y sociales del narcotráfico y la insurgencia, al tiempo que se dio luz verde a soldados y policías adiestrados por Washington -a menudo aliados a paramilitares, como han demostrado investigaciones de la fiscalía- para perpetrar abusos contra grupos pacíficos de izquierda ajenos a las FARC”.

Lo más maravilloso de esto, es que los mexicanos nos enteramos de la importante negociación no por boca del Presidente de la República, sino por el diario estadounidense “Dallas Morning News”, cuya noticia fue reproducido en nuestro país por la agencia Notimex y publicada en varios diarios de circulación nacional. Pura transparencia y democracia en esta institucionalización del patio trasero… devenido en patio trasero pero ”asegurado”, claro, para el beneficio del omnipotente gobierno estadounidense.

Debido a que el plan aún está en fase de depuración es aventurado adelantar resultados; no obstante, no hace falta ser discípulo de Madame Zazu para prever que de conseguirse logros, estos no serán visibles en el corto plaz. En contrapartida, , al darse “manga ancha” al gobierno estadounidense en materia de control de nuestras telecomunicaciones, espacio aéreo, fronteras y fuerzas del orden (policías, soldados y marinos), significará una mayor, costosa y peligrosa subordinación de nuestro país hacia el vecino del norte.

Como en Colombia, en el caso de México el Plan reviste un gran significado pues aunque nuestro país no es productor de hoja de coca si es paso casi obligado del producto ya procesado -hacia las blancas naricitas de la impoluta sociedad norteamericana. Por mi parte, la pequeña sospechosista que llevo dentro me hace temer que el susodicho planecito también servirá para allanar el camino y así los gringos puedan seguir inhalando con singular alegría el blanco polvillo, eso sí con los menores contratiempos posibles.
…………………………..
Update. Ayer, a plena luz del día, ocurrió la primera ejecución el Distrito Federal, el asesinado era un alto funcionario de la Procuraduría General de la República, dirigía sus investigaciones en contra de las mafias (extranjeras, mayoritariamente) que se dedican a la “trata de blancas”, a la pornografía, etc; negocio tan boyante que genera miles de dólares de ganancias anualmente. La Edito de hoy del diario mexicano La Jornada es muy interesante:

Perspectivas tras un asesinato – La Jornada

¿Seguridad? El "Plan México" , o la guerra casi perdida

Estrategia Anti-Crímen. Rocha
A fin de reforzar sus exitosísimos operativos contra el crimen organizado [que como hemos podido ver los mexicanos, han traído a nuestro país seguridad, al tiempo que desterrado por completo el flagelo de la violencia], el gobierno federal, a través de su comandante en jefe, un señor chaparrito, peloncito y de lentes, ha decidido poner en práctica dos nuevas estrategias, a cual más contundente e inobjetable:

a)Creación –vía democrático decreto- de una fuerza especial de élite (conformada por militares) para dar respuesta contundente a la violencia del crimen organizado y así restaurar el orden.

b)Negociación (que suena más a imposición) con el gobierno estadounidense de una “iniciativa regional de seguridad”, que no es otra cosa que la versión mexica del Plan Colombia. Es decir, un plan para combatir al narcotráfico conforme a las prioridades estadounidenses (al poner en marcha un operativo destinado al ataque de la producción y comercio ilegal de la cocaína, lo que se pretende es atacar el síntoma no la causa, pues se están ignorando las causas de la creciente adicción a las drogas por parte de la sociedad estadounidense, dicho sea de paso, el primer consumidor de cocaína y drogas heroicas en el mundo).

[El Plan Colombia opera hace más de 7 años -en su tiempo fue apoyado por el gobierno de W. Clinton pues con el se pretendía “matar dos pájaros de un tiro”, por un lado atacar la creciente adicción de los gringos hacia la coca y otras drogas y por otro, disminuir el poder de las FARC. Siete años después, los resultados no son tan alentadores como pretenden hacer creer sus promotores. Según la Oficina Contra las Drogas y el Crimen de la ONU, los sembradíos de hoja de coca en Colombia, Perú y Bolivia aumentaron 8 por ciento, lo que implicó que en el primer país, la superficie cultivada creciera 6 mil hectáreas, para alcanzar 86 mil. Por su parte, Amnistía Internacional y Human Rights van más lejos al señalar que:

“los resultados han sido peores en el campo de los derechos humanos, pues se ignoraron las causas históricas, económicas y sociales del narcotráfico y la insurgencia, al tiempo que se dio luz verde a soldados y policías adiestrados por Washington -a menudo aliados a paramilitares, como han demostrado investigaciones de la fiscalía- para perpetrar abusos contra grupos pacíficos de izquierda ajenos a las FARC”.

Lo más maravilloso de esto, es que los mexicanos nos enteramos de la importante negociación no por boca del Presidente de la República, sino por el diario estadounidense “Dallas Morning News”, cuya noticia fue reproducido en nuestro país por la agencia Notimex y publicada en varios diarios de circulación nacional. Pura transparencia y democracia en esta institucionalización del patio trasero… devenido en patio trasero pero ”asegurado”, claro, para el beneficio del omnipotente gobierno estadounidense.

Debido a que el plan aún está en fase de depuración es aventurado adelantar resultados; no obstante, no hace falta ser discípulo de Madame Zazu para prever que de conseguirse logros, estos no serán visibles en el corto plaz. En contrapartida, , al darse “manga ancha” al gobierno estadounidense en materia de control de nuestras telecomunicaciones, espacio aéreo, fronteras y fuerzas del orden (policías, soldados y marinos), significará una mayor, costosa y peligrosa subordinación de nuestro país hacia el vecino del norte.

Como en Colombia, en el caso de México el Plan reviste un gran significado pues aunque nuestro país no es productor de hoja de coca si es paso casi obligado del producto ya procesado -hacia las blancas naricitas de la impoluta sociedad norteamericana. Por mi parte, la pequeña sospechosista que llevo dentro me hace temer que el susodicho planecito también servirá para allanar el camino y así los gringos puedan seguir inhalando con singular alegría el blanco polvillo, eso sí con los menores contratiempos posibles.
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Update. Ayer, a plena luz del día, ocurrió la primera ejecución el Distrito Federal, el asesinado era un alto funcionario de la Procuraduría General de la República, dirigía sus investigaciones en contra de las mafias (extranjeras, mayoritariamente) que se dedican a la “trata de blancas”, a la pornografía, etc; negocio tan boyante que genera miles de dólares de ganancias anualmente. La Edito de hoy del diario mexicano La Jornada es muy interesante:

Perspectivas tras un asesinato – La Jornada